_cruda_realidad
Se acabó la fiesta mundialista, se acabaron las gestas heroicas, las presentaciones espectaculares, los nudos en la garganta, comerse las uñas, llenar cines y restaurantes, morir aplastados pero contentos porque la selección mexicana de fútbol ha avanzado a la siguiente fase.
Se acabaron las fases, se acabó la fiesta y los pocos ingenuos que quedamos frente al televisor esperando un poco más de esa entrega, esa garra, ese corazón a tope, bueno… regresamos otra vez a lo mismo.
Cuatro partidos, dos miserables empates y dos humillantes derrotas; de vuelta a la realidad, a la cruda realidad.
Y aunque en otros tiempos odiaba esta frase y defendía a muerte a mi selección, uno solo puede soportar un número limitado de decepciones, y yo ya me había pasado por un buen margen.
Para entrar en crisis, hay primero que entrar en una buena racha, cosa que en mi vida he visto; apenas algunos destellos, algunas tardes o mañanas inolvidables, goles que no se me van a borrar de la mente, como aquel de Jared, dando media vuelta en el aire y mandando el esférico al fondo de las redes, o el de Lozano logrando una no presupuestada victoria ante Alemania, o mi favorito de todos los tiempos, el gol de Cuauhtémoc Blanco a Bélgica en Francia 98; lo recuerdo como si fuera ayer, día de escuela, los maestros encerrados en un salón para ver el partido y todos los niños corriendo en el patio de la escuela; yo me encontraba afuera de ese salón y de puntas miraba por la ventana, un pequeño televisor de menos de 20 pulgadas, viendo la conducción de Arellano, el servicio de Ramón y la definición del Huey Tlatoani de Tepito.
Pero el fútbol mexicano es lo que es y lo seguirá siendo: una liga a veces divertida, una excusa para tomarse una cerveza el viernes por la noche o para pasarse el sábado tirado en el sillón comiendo semillas de girasol hasta que la boca te quede completamente escoriada.
Y como durante toda buena cruda, uno jura que nunca más volverá a los excesos, esperemos que se pase esta resaca para volver a disfrutar de este embriagante deporte.
-fanty