_tres_segundos
Esto va a ser rápido.
Estuve jugando con un generador de imágenes; casi siempre el primer resultado es una atrocidad. Pero, después de un tiempo y muchos ajustes, se puede obtener algo casi decente. La herramienta funciona, pero quienes la usamos quizá seamos demasiado vagos como para llegar hasta el resultado deseado. He visto un montón de anuncios de tamales con imágenes de algo que no parece para nada un tamal, pero a los tamaleros parece no importarles esa falta de realismo, esa representación gráfica tan distorsionada. Quizá ellos acaben haciendo que los tamales se vean más como las imágenes generadas artificialmente, solo para no crear falsas expectativas en los consumidores. Debo admitir que desde que los menús se empezaron a llenar de imágenes artificiales ya nada se me antoja. Quizá eso sea algo bueno.
Debería estar durmiendo, pero no. Estoy cansado de casi todo; no solo físicamente, estoy agotado mentalmente. Estoy tan cansado que ya no veo cuál es el punto de dormir. Así de cansado estoy, que ni siquiera tengo ganas de descansar.
Pero no es una queja.
La nueva directriz en esta compañía llamada vida es dejar que los robots hagan todo por nosotros. Al ver los resultados me siento vacío: debemos aceptar cualquier cosa que nos ofrezcan y entregarla, pasarla a otro humano que a su vez usará una máquina para resumir lo que otra máquina redactó de una forma tan verbosa (no sé si esa palabra exista realmente) para pretender que entrega algo de valor.
Ver la facilidad con la que un robot genera texto y lo lento que soy para hacer lo mismo me quita un peso de encima... hasta que lo leo. Esa grandilocuencia redactora (otra frase que no sé exactamente qué signifique) no resulta en nada productivo. Ahora podemos limitarnos a entregar palabras en trabajos que solo tratan de redactar: escribir comunicados, hacer preguntas, dictar horarios. Solíamos pasarnos ocho horas o más sentados frente a una pantalla tratando de generar texto, o números, o rayitas. ¿Con qué propósito? ¿Cuál es el beneficio real de todo lo que hacemos? Solo estamos pasando el tiempo, tratando de expresar algo. Pero ahora tenemos máquinas que lo hacen por nosotros, y la gente que está por encima piensa: «ahora las máquinas lo hacen todo en tres segundos, no necesito más humanos generando texto». Un texto que, de alguna manera que aún no logro entender, se convierte en dinero que sirve para comprar comida y cafés de 90 pesos.
Generamos texto que no necesitamos para sentirnos importantes, sabios, entendidos, y llamamos autoridades a los que generan párrafos con gran elocuencia (no sé si estoy usando correctamente todas estas palabras, pero no importa, porque esto solo será leído por máquinas buscando patrones para poder venderme algo). Nos pasamos la vida hablando, o más bien nos la pasábamos hablando, porque ya no hay quien lea, ni siquiera quien escuche. Todos están concentrados en sus pequeños rectángulos brillantes, y el mundo ahora se siente muy solo.
-fanty